Mientras viva tu libro

El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. La fecha fue seleccionada debido a la supuesta coincidencia de la muerte de tres figuras de suma importancia para las letras: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. Aunque técnicamente no murieron el mismo día, este año marca el cuarto centenario del fallecimiento de estos hombres, ocasión para conmemorar el inmenso legado que nos han dejado. Hoy le dedicamos unas líneas al Bardo.

La literatura de William Shakespeare ha trascendido tanto las barreras geográficas, lingüísticas y temporales que sería difícil concebir la historia de la literatura universal sin sus aportaciones. Sus obras se producen constantemente en todas las esquinas del mundo, así como versiones cinematográficas o adaptaciones de alguna manera inspiradas en los personajes que poblaron las tablas inglesas de finales del siglo XVI hasta principios del XVII. A pesar de la fama que hoy en día goza Shakespeare, quizás podría sorprender que parte de su obra, posiblemente, pudo haber quedado en el olvido a no ser por un libro publicado en 1623.

Apenas siete años después su muerte se termina de imprimir la primera antología de obras de teatro de William Shakespeare conocida como el First Folio. El folio, papel de tamaño grande, usualmente utilizado para ediciones de lujo, se doblaba una sola vez para crear dos páginas que serían impresas por ambos lados. La compilación de textos estuvo a cargo de los amigos y colegas teatrales de Shakespeare, John Heminge y Henry Candell y la producción del libro se llevó a cabo en los talleres de imprenta de los hermanos William e Isaac Jaggard.  Se trata del primer libro de gran formato dedicado exclusivamente a las obras de teatro de un determinado autor.

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Página titular del First Folio impreso por Isaac Jaggard en Londres, 1623. El retrato de Shakespeare fue hecho por Martin Droeshout. Le precede una nota de Ben Jonson que invita al lector a ver el Libro como el retrato real del genio de Shakespeare.

En términos formales o estéticos el libro no tiene mucha relevancia. Sin embargo, como declara Charlton Hinmen en su introducción al facsímil de Norton: “…the First Folio is none the less one of the most precious of all books. And its worth is intrinsic, not accidental: it is of inestimable value for what it is, for what it contains.” Entre sus hojas, esta importante publicación contiene 36 de las obras escritas por Shakespeare.

La mayoría de estas obras fueron publicadas durante la vida del autor en lo que se conoce como los quartos. Sin embargo, el First Folio reunió por primera vez 18 obras inéditas entre las cuales figuran algunas de las piezas teatrales más famosas de Shakespeare como Macbeth, As you Like It, All’s Well That Ends Well, Coriolanus, The Tempest, Twelfth Night, The Taming of the Shrew, Comedy of Errors, entre otras. Aunque las versiones conservadas en este ejemplar no son necesariamente las más completas, es gracias a este libro que tenemos conocimiento de dichas obras. En otras instancias, el libro conserva versiones mejoradas de algunas obras publicadas anteriormente.. Según señalan Heminge y Candell en el prefacio al First Folio, parte del propósito del libro era precisamente conservar las versiones más cercanas de las obras originales. Estos actores y amigos de Shakespeare le proveyeron a los impresores algunos textos manuscritos que conservaban o los quartos “buenos”. Algunas de las obras existían publicadas en lo que se conoce como los “Bad Quartos”, impresos que partían de versiones dudosas que muchas veces eran reconstruidas por personas que intentaban recordar lo que habían visto en escena. De modo que se trata de un intento de conservar las obras teatrales de Shakespeare en las mejores versiones posibles para ese momento.

El First Folio presenta una serie de imperfecciones. Se piensa que la edición constó de aproximadamente 750 ejemplares de los que sobreviven cerca de 233. Ninguno de los Folios existentes es idéntico a otro. Ello se debe al proceso de impresión y compilación del texto. Los compositores preparaban el texto y llevaban las formas al taller de impresión. El proceso de corrección se daba de forma simultánea a la impresión. Una vez el corrector terminaba de inspeccionar la hoja que se estaba imprimiendo se detenía la imprenta para hacer las modificaciones necesarias. Las hojas con errores no se descartaban sino que terminaban mezclándose a las corregidas de modo que en todos los Folios hay páginas sin corrección. En los talleres de imprenta se fijaban casi exclusivamente en los errores tipográficos. Otro factor que contribuyó a las imperfecciones del texto fue la intervención misma de los compositores quienes en algunas ocasiones suprimían partes del texto cuando no había suficiente espacio en las páginas. Se sabe además que al menos uno de los compositores parece haber sido un aprendiz y la falta de experiencia lo llevó a cometer muchos errores. A pesar de estos errores se trata de un libro de suma importancia para la historia de la literatura. Como expresa Hinman: “Had it never been published- either the Folio or something else like it- we should today be without any text whatsoever of at least 17 plays…we should have only extremely corrupt versions of at least four more; and our best texts of a number of other plays, including the great tragedies of Othello and King Lear, would be far inferior to those we now cherish. The First Folio is, thus, one of the most precious of books notwithstanding its imperfections…” (Introducción al Facsímil de Norton, p. xi). Es, en gran medida, gracias al First Folio que el legado teatral de Shakespeare ha perdurado hasta hoy en día.

William Shakespeare falleció hace cuatrocientos años pero su obra perdura en gran medida gracias a este libro. Ben Jonson, escritor que admiraba y que a la vez tenía cierta rivalidad con Shakespeare, escribió palabras casi proféticas de su contemporáneo:

“Mi Shakespeare, levántate. Yo no te alojaré cerca
de Chaucer o Spenser o pediré a Beaumont ubicarse
un poco más allá para hacerte un lugar.
Eres un monumento sin tumba
Y vives aún mientras viva tu libro
y nosotros tengamos imaginación para leer y elogios para ofrecer.”

 

Un pensamiento en “Mientras viva tu libro

  1. Hace varias semanas se anunció que en la isla de Bute en Escocia se encontró una copia del First Folio en buenas condiciones. El descubrimiento fue bastante inesperado y se hizo bastante tiempo antes de que la noticia saliera en los medios.

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